zum Arbeitsmaterial »

Mo. 01.06.26

Actividad uno: La palabra es “Casas brocantes – mercado de pulgas – segunda mano”

  • Qué asocias
  • Nombres – ciudades – recuerdos – noticias
    • Las esquelas de bautizo
  • Opinión
    • Es un tesoro

Actividad dos: Info – curso

  • 12 de junio - Nos encontramos el viernes a las 19.00 en PROGR – 25.-chf.

Actividad tres: Tarea

Actividad cuatro: Cierra los ojos y recuerda un artefacto propio de la época de la cocina de tu abuela, ¿cómo era? ¿cuándo se utilizaba?, ¿con quién?, ¿todavía lo tienes contigo?, ¿todavía existe o ha sido cambiado por otro artefacto?

  • El bufete de la cocina
  • Un bastón de acero con forma para hacer “Roseküchli” – una cazuela con aceite.
  • Mi abuela trabajaba en un albergue
  • El cazo de metal
  • La máquina para hacer pasta
  • Las cocinas con fogón / horno de gas

Actividad cuatro: lectura ECOS p.p. 28, 29

Actividad de refuerzo: investiga sobre un artefacto y su fecha de descubrimiento de cambio a otro artefacto. (utiliza el indefinido / imperfecto)

5 comments on “Mo. 01.06.26”

  1. El bufe de la cocina
    Al principio el bufe era el mueble de gala representativo de la nobleza, más tarde se transformó en un mueble importante y práctico de la cocina casera. Del siglo 16 al siglo 18 en los castillos y en las casas de la nobleza, en el comedor había una estantería de madera, para exponer la vajilla, la cristalería y los objetos de plata valiosos. Más tarde se transformó en un mueble importante y práctico.En ese mueble se guardaba la vajilla, los alimentos y los enseres domésticos.Tenía 2 partes:Una base de cajonera macisa y una parte superior, a menudo, con puertas de cristal, para vajillas, copas de calidad y, también,las provisiones. Hoy en día,la mayoría de la gente tiene una cocina ammueblada,y,actualmente los antiguos bufes de cocina vuelven a estar de moda como muebles vintage.Tengo una cocina amueblada, pero me gustan mucho los bufes de cocina antiguos,sobre todo los de los años50, y los más antiguos.

  2. En mi familia existe un tripode, que inicialmente pertenecía a mis abuelos. Antes los zapateros tenían esa montura en sus talleres para, por ejemplo, poner las suelas en los zapatos o para repararlos. Mi madre lo utilizó para sujetar pequeñas placas metálicas con clavos pequeños en el tacón y la puntera de mis zapatos. Así las suelas no se gastaban tan rapido. Odié estos herrajes porque cuando corrí en las calles, se podía escuchar el golpetear de mis zapatos, y como era la única niña en el barrio con zapatos audibles, tuve mucha vergüenza.

    Hoy en día nadie utiliza este tripode y nunca mis hijos llevaron zapatos con platas metálicas. Clavar una en un « sneaker » sería, verdaderamente, una idea absurda.

  3. La estufa de leña

    En la cocina de mi abuela no había una cocina eléctrica, sino lo que se conoce como una estufa de leña.

    Antes de cocinar, se introducían leños en esta estufa. A continuación, se prendían fuego y se colocaban las sartenes directamente sobre el fuego. Se tardaba un rato en alcanzar la temperatura necesaria para cocinar.

    Por supuesto, mi abuela tampoco tenía un calentador de agua. Pero cuando la leña ardía en la estufa, también se calentaba una cubeta de cobre empotrada que estaba llena de agua. A este objeto se llamaba «un barco» [ein Schiff]. De este modo, al poner en marcha la estufa también se disponía de agua caliente.

    Recuerdo con mucho gusto el delicioso rösti que se preparaba en la estufa de leña. Para ello, solo hacía falta un calor moderado. Para conseguirlo, mi abuela utilizaba piñas secas en lugar de leño, que desprendían exactamente el calor adecuado. Además, por la cocina se extendía un aroma a bosque muy agradable.

    Del mismo modo, mi abuela tostaba los granos de café verdes en la estufa de leña, que luego se molían en el molinillo de café manual.

  4. La máquina para hacer pasta
    De niña pasaba mucho tiempo en la casa de mi abuela. Me gustaba mucho estar en la cocina, cuando mi abuela cocinaba. Me impresionaba como mi abuela hacía la pasta. Trabajaba muy rápido y cortaba los fideos muy exactos. Aunque ya existían máquinas para hacer pasta, me abuela hizo la pasta siempre a mano. En 1930 Otello Marcato inventó la máquina para hacer pasta. Hace unos años las máquinas para hacer pasta estaban de moda y muchas mujeres las compraron.

  5. El rallador de «Röschti»
    Un instrumento muy tradicional en Suiza es el rallador de «Röschti». Mi abuela tenía uno,
    mi madre y yo también. “Röschti” es una comida tradicional. Es una comida barata y la
    población rural podía plantar papas ellos mismos. La patata da una buena cosecha y se
    conserva bien. La gente pudo comerla durante todo el invierno. Cuando era niña visité a
    una familia de montaña con mi tía.
    Había “Röschti” para desayunar. Todos comían con cuchara de un plato común. Desde que
    plantaron patatas aquí, no hemos tenido más hambrunas.

5 comments on “Mo. 01.06.26”

  1. El bufe de la cocina
    Al principio el bufe era el mueble de gala representativo de la nobleza, más tarde se transformó en un mueble importante y práctico de la cocina casera. Del siglo 16 al siglo 18 en los castillos y en las casas de la nobleza, en el comedor había una estantería de madera, para exponer la vajilla, la cristalería y los objetos de plata valiosos. Más tarde se transformó en un mueble importante y práctico.En ese mueble se guardaba la vajilla, los alimentos y los enseres domésticos.Tenía 2 partes:Una base de cajonera macisa y una parte superior, a menudo, con puertas de cristal, para vajillas, copas de calidad y, también,las provisiones. Hoy en día,la mayoría de la gente tiene una cocina ammueblada,y,actualmente los antiguos bufes de cocina vuelven a estar de moda como muebles vintage.Tengo una cocina amueblada, pero me gustan mucho los bufes de cocina antiguos,sobre todo los de los años50, y los más antiguos.

  2. En mi familia existe un tripode, que inicialmente pertenecía a mis abuelos. Antes los zapateros tenían esa montura en sus talleres para, por ejemplo, poner las suelas en los zapatos o para repararlos. Mi madre lo utilizó para sujetar pequeñas placas metálicas con clavos pequeños en el tacón y la puntera de mis zapatos. Así las suelas no se gastaban tan rapido. Odié estos herrajes porque cuando corrí en las calles, se podía escuchar el golpetear de mis zapatos, y como era la única niña en el barrio con zapatos audibles, tuve mucha vergüenza.

    Hoy en día nadie utiliza este tripode y nunca mis hijos llevaron zapatos con platas metálicas. Clavar una en un « sneaker » sería, verdaderamente, una idea absurda.

  3. La estufa de leña

    En la cocina de mi abuela no había una cocina eléctrica, sino lo que se conoce como una estufa de leña.

    Antes de cocinar, se introducían leños en esta estufa. A continuación, se prendían fuego y se colocaban las sartenes directamente sobre el fuego. Se tardaba un rato en alcanzar la temperatura necesaria para cocinar.

    Por supuesto, mi abuela tampoco tenía un calentador de agua. Pero cuando la leña ardía en la estufa, también se calentaba una cubeta de cobre empotrada que estaba llena de agua. A este objeto se llamaba «un barco» [ein Schiff]. De este modo, al poner en marcha la estufa también se disponía de agua caliente.

    Recuerdo con mucho gusto el delicioso rösti que se preparaba en la estufa de leña. Para ello, solo hacía falta un calor moderado. Para conseguirlo, mi abuela utilizaba piñas secas en lugar de leño, que desprendían exactamente el calor adecuado. Además, por la cocina se extendía un aroma a bosque muy agradable.

    Del mismo modo, mi abuela tostaba los granos de café verdes en la estufa de leña, que luego se molían en el molinillo de café manual.

  4. La máquina para hacer pasta
    De niña pasaba mucho tiempo en la casa de mi abuela. Me gustaba mucho estar en la cocina, cuando mi abuela cocinaba. Me impresionaba como mi abuela hacía la pasta. Trabajaba muy rápido y cortaba los fideos muy exactos. Aunque ya existían máquinas para hacer pasta, me abuela hizo la pasta siempre a mano. En 1930 Otello Marcato inventó la máquina para hacer pasta. Hace unos años las máquinas para hacer pasta estaban de moda y muchas mujeres las compraron.

  5. El rallador de «Röschti»
    Un instrumento muy tradicional en Suiza es el rallador de «Röschti». Mi abuela tenía uno,
    mi madre y yo también. “Röschti” es una comida tradicional. Es una comida barata y la
    población rural podía plantar papas ellos mismos. La patata da una buena cosecha y se
    conserva bien. La gente pudo comerla durante todo el invierno. Cuando era niña visité a
    una familia de montaña con mi tía.
    Había “Röschti” para desayunar. Todos comían con cuchara de un plato común. Desde que
    plantaron patatas aquí, no hemos tenido más hambrunas.

Total visits: 919284

Melde dich hier für den Newsletter an
Was bist du?
crosschevron-down