Hola
Recuerdo mi viaje en el Tibet en el mes de octubre 2018. No compramos muchos recuerdos del país, pero llevamos recuerdos desde la Suiza para los niños en los pueblos tibetanos. Era un gran placer ver a los niños con los recuerdos suizos en las manos como dulces, bolígrafos, tarjetas etc..
Para mí,como jubilado, dar una gran alegría a alguien es también una alegría par mí. Comprar recuerdos de viajes no me gusta como en tiempos pasados, cuando era joven.
Día treinta y nueve: Hoy nos vamos de...
2 comments on “Día treinta y nueve: Hoy nos vamos de...”
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Antes de la pandemía, en Berna se podía observar montones de turistas asiáticos. Muchos de ellos ya llevaron máscaras por su cultura. Ellos compraron regalos caros y baratos, relojes, chocolate y otros recuerdos típicos de Suiza. Nuestra amiga, que está a menudo en Gstaad, nos contó que allí se encuentra mucha gente árabe muy rica que compran los bienes de lujo, todo lo que les gusta. El dinero no importa. Su vestuario y su comportamiento demuestran su riqueza.
Cuando nosotros vamos de viaje nos gusta mucho visitar mercados y mercadillos. Vamos por allí para disfrutar el ambiente y no con la intensión de comprar necesariamente algo especial. Si encontramos por casualidad objetos como regalos los compramos. Viajando en el extranjero (sin coche) es bastante difícil llevar regalos con gran volumen, porque en las maletas falta el espacio. Además una experiencia nuestra es, que las comidas y bebidas no saben igual de buenas en casa porque nos falta el ambiente del país visitado.
Hola
Recuerdo mi viaje en el Tibet en el mes de octubre 2018. No compramos muchos recuerdos del país, pero llevamos recuerdos desde
laSuiza para los niños en los pueblos tibetanos. Era un gran placer ver a los niños con los recuerdos suizos en las manos como dulces, bolígrafos, tarjetas etc..Para mí,como jubilado, dar una gran alegría a alguien es también una alegría par mí. Comprar recuerdos de viajes no me gusta como en tiempos pasados, cuando era joven.
Antes de la pandemía, en Berna se podía observar montones de turistas asiáticos. Muchos de ellos ya llevaron máscaras por su cultura. Ellos compraron regalos caros y baratos, relojes, chocolate y otros recuerdos típicos de Suiza. Nuestra amiga, que está a menudo en Gstaad, nos contó que allí se encuentra mucha gente árabe muy rica que compran los bienes de lujo, todo lo que les gusta. El dinero no importa. Su vestuario y su comportamiento demuestran su riqueza.
Cuando nosotros vamos de viaje nos gusta mucho visitar mercados y mercadillos. Vamos por allí para disfrutar el ambiente y no con la intensión de comprar necesariamente algo especial. Si encontramos por casualidad objetos como regalos los compramos. Viajando en el extranjero (sin coche) es bastante difícil llevar regalos con gran volumen, porque en las maletas falta el espacio. Además una experiencia nuestra es, que las comidas y bebidas no saben igual de buenas en casa porque nos falta el ambiente del país visitado.